El pelo de tu perro dice mucho…

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Cuidarlo y mantenerlo limpio puede hacer que tu perro luzca hermoso, pero no solo es una cuestión estética, también es una cuestión de salud. Sabemos la importancia que tiene el cuidado de tu peludo, por eso nuestras cajas BF BOX siempre incluyen productos que pueden ayudarte a mantenerlo sano, brillante y limpio. 😉

Todos sabemos que es la capa que les protege del exterior. Pero, además, es una muestra de cuál es el estado de salud de nuestro peludo ya que suele ligarse a su bienestar.

El pelo terso y brillante que todos deseamos ver en nuestro perro es fruto de su salud. Es la cara visible de su estado físico general. Por eso, cuidar de su pelo no es cuestión únicamente de tener el cepillo más adecuado para nuestro perro o ser regulares con su aseo. Supone, también, conocer qué variables influyen en el aspecto general de nuestro animal. Una forma de velar por su salud tanto por dentro como por fuera.

Saber cómo cuidar el pelo de tu perro es parte de ser dueños responsables. Por eso queremos darte algunos TIPS para mantenerlo sano y fuerte.

1. Cepillado constante.

El cepillado debe incluirse en nuestra agenda diaria, especialmente en otoño y la primavera. Según cómo sea el pelo profundo de nuestro animal, demandará más cuidados en otoño y primavera. Añadido, mantener una pauta de cepillado regular redundará en positivo en la higiene de nuestra casa. Y no solo en otoño y primavera sino durante todo el año.

El cepillado constante es una tarea fundamental.

Sin embargo hay que saber cuándo cepillar. Porque, por más que nos parezca una buena idea hacerlo después del baño, no lo es. El pelo mojado o, incluso, húmedo se desenreda peor. Y no solo eso: también puede resultar molesto e, incluso, doloroso para nuestro perro. Por eso, el cepillado siempre debe llevarse a cabo o antes o después, pero solo cuando esté completamente seco.

2. Elegir el cepillo correcto.

Elegir el cepillo adecuado es clave ya que existen distintos tipos de cepillos para perros. Si nuestro perro cuenta con un buen manto profundo, necesitará una carda. Si, por el contrario, su pelo se centra en la capa exterior no será necesario.

El pelo de cada perro es diferente, encuentra el cepillo indicado dependiendo del largo y grosor del tuyo. Dato: Tu perro puede tener zonas con diferente tipo de pelo, necesitaras más de un tipo de cepillo.

3. No todos se bañan con la misma frecuencia.

Cada cuánto se baña a un perro es algo bastante relativo y, nuevamente, depende de cada perro. Lo recomendable es hacerlo cada tres semanas o, máximo dos meses según el pelo del perro. Los de pelo largo necesitarán un baño más regular, mientras que en el caso de los de pelo corto podemos apurar esos dos meses de plazo.

Elige un champú según el tipo de pelo de tu perro. No solo porque este producto cosmético le dará el cuidado que necesita el pelo del nuestro. También porque podemos valernos de sus virtudes para mejorar su estado.

4. Buena alimentación.

El pelo no deja de ser un espejo del estado general de un perro. Es verdad que la genética del animal también determina el carácter de su pelo. Pero no nos confundamos: solo un can sano tendrá un pelo frondoso, brillante y sedoso.

Una alimentación natural es fundamental para cuidar el pelo de un perro.

Hay dos aspectos fundamentales al elegir el alimento adecuado para tu perro. Por un lado, que sea un alimento elaborado con ingredientes de primera calidad. Por otro, apostar por los beneficios de la alimentación natural para perros. Solo con fórmulas nutricionales ajenas a colorantes, conservantes y otros ingredientes lograremos que nuestro animal esté en perfecto equilibrio.

5. ¡No te olvides de la higiene!

Más allá del cepillado o el baño, cuidar el pelo de un perro es una labor diaria. Por eso, es importante que incluyamos en nuestra rutina ciertos gestos de aseo de nuestro animal. Una forma de evitar infecciones en él pero, también, en nuestro hogar.

Una buena opción son las toallitas higiénicas para perros nos ayudarán a cuidar el pelo de un perro en estas zonas. Por eso, es interesante limpiar de manera regular el pelo de las patas y el de la cola. Dos zonas muy expuestas a bacterias y suciedad en nuestros paseos diarios. También hemos de ser rigurosos con la zona del hocico. Una que se suele manchar , tanto con comida como con agentes de la calle como la tierra. Podemos realizarlo simplemente con una esponja mojada o, para hacerlo más en profundidad, valiéndonos de toallitas desechables para perros.

6. Observalo.

Como decíamos, el pelo es un auténtico indicativo de la salud de un perro. Cualquier alteración en él puede estar dándonos señales de que algo está sucediendo. Por eso, revisar su estado general debe formar parte de nuestras tareas. No solo nos permitirá detectar si el animal está sufriendo el ataque de algún parásito que pueda estar comprometiendo su bienestar. También nos alertará de cualquier alteración en el organismo de nuestro perro.

Si vemos que pierde más pelo de la cuenta, que el pelo ha perdido lustre o que se rasca demasiado sin que haya presencia de insectos es momento de visitar al veterinario.

Mantén a tu peludo a la vista, cuando cepilles, le des un baño o hagas una limpieza de rutina asegúrate de revisar las zonas húmedas y los posibles huecos de su pelo, recuerda que observándolo púdes hacer grandes cambios, desde con que cepillo pierde menos pelo hasta cual es más comódo para el, si no tiene un brillo natural quiza lo estes bañando demasiado pronto o quiza esta perdiendo fuerza o se hace delgado puede ser una cuestión en su alimentación.

Recuerda que el cuidado de tu perro siempre dependerá del tipo de pelo que este tiene, que tan largo o grueso. Los cuidados no serán los mismos para un Labrador que para un Pug. 😉

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